Para empezar con El corazón delator, Roberto y Jennifer nos han traido estas escenas


…no podía soportar más tiempo aquellas hipócritas sonrisas. ¿Comprendí que era preciso gritar o morir! Y cada vez más alto, ¿lo oís? ¡Cada vez más alto, «siempre más alto»!
—¡Miserables! —exclamé—. No disimuléis más tiempo; confieso el crimen. ¡Arrancad esas tablas; ahí está, ahí está! ¡Es el latido de su espantoso corazón!


